El día que nos marcamos
Las cicatrices imborrables son el sello que confirma que nos pertenecemos.
Dos personas que dependen la una de la otra y sienten una obsesión enloquecedora. Las cicatrices que nunca desaparecerán, grabadas en la mejilla derecha y en el dorso de la mano derecha, son la prueba de su inevitable codependencia.